domingo, 28 de noviembre de 2010

Human Rigth Watch confirma las torturas a saharauis


Colaboracion: Compañero Peeter...

La ONG estadounidense Human Rigth Watch ha hecho hoy público un informe contundente respecto al clima de represión que se vive en El Aaiún desde que las fuerzas de seguridad desmantelaran por la fuerza el campamento Gdeim Izik. Ataques a civiles, torturas a detenidos "incluso insconscientes" y bloqueo informativo son algunas de las denuncias que documenta.

"Las fuerzas de seguridad tienen el derecho de utilizar una fuerza proporcionada para prevenir la violencia y proteger vidas humanas, pero nada puede justificar golpear a personas bajo custodia hasta caer inconscientes", afirma Sarah Leah Whitson, directora de HRW para Oriente Medio y Norte de África mediante un comunicado de prensa, en el que aparecen los testimonios de varias víctimas.

La organización denuncia que las fuerzas de seguridad de Marruecos cometieron "repetidos abusos" y golpes a los saharauis detenidos tras los disturbios del 8 de noviembre en las afueras de El Aiún.

"Las fuerzas de seguridad marroquíes también atacaron directamente a los civiles", concluye en su último informe sobre la situación, en el que también pide a las autoridades de ese país que cese "inmediatamente el abuso contra los detenidos y realice un investigación independiente" a ese respecto.

El documento incluye las informaciones oficiales facilitadas por parte de Marruecos de que 11 miembros de las fuerzas de seguridad y "al menos dos civiles" murieron durante los disturbios.

En este sentido, dice que no ha podido comprobar por sí misma la cifra de muertos y heridos, aunque sí ha comunicado al ministerio del Interior marroquí que tiene pruebas de que agentes marroquíes "dispararon el 18 de noviembre en El Aiún hiriendo a civiles", y que también protagonizaron otros "ataques violentos contra saharauis. Al día siguiente, las autoridades marroquíes lo negaron".

También documenta que las fuerzas de seguridad participaron junto con civiles marroquíes en ataques de represalia contra civiles saharauis en sus propias casas. Y que a los heridos, posteriormente, no se les permitió acudir a los hospitales para recibir tratamiento médico.

"Tales conductas, además de golpear a detenidos, no pueden ser vistas como un uso de la fuerza legítimo para prevenir o detener actos de violencia por parte de manifestantes", recalca la organización.

Asimismo señala que las autoridades del país magrebí detuvieron tras los incidentes a cientos de saharauis, de los que "todavía retienen a un centenar. Nueve han sido trasladados a Rabat" como parte de la investigación que "sigue un tribunal militar, según han comunicado a HRW sus abogados".

La organización humanitaria denuncia igualmente las restricciones para el acceso a la información que Marruecos ha impuesto sobre El Aiún, permitiendo la entrada con cuentagotas de medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales.

HRW informó de que Marruecos impidió dos veces que uno de sus investigadores tomase un avión hacia El Aiún el 11 de noviembre, aunque al día siguiente le permitió el vuelo y que permaneció en el territorio hasta el 16 de noviembre realizando entrevistas a civiles y policías, al igual que al gobernador de El Aiún, Mohamed Jelmous.

Whitson expresó su satisfacción porque "Marruecos ha cambiado el rumbo y nos ha permitido investigar en El Aiún, pero un Gobierno que repetidamente dice que no tiene nada que ocultar debería demostrarlo, permitiendo a toda la prensa y a las ONG entrar y recoger información sin obstáculos"

HRW señaló también que intentará vigilar la investigación oficial abierta por el fiscal marroquí del tribunal de apelaciones de El Aiún, así como el tratamiento dado a las víctimas de derechos humanos que lo denunciaron.

Según la organización, en esos ataques participaron policías de unidades antidisturbios y fuerzas auxiliares, "que asisten a otros cuerpos de las fuerzas de seguridad y que no forman parte del ministerio del Interior".

Asimismo HRW asegura haber detectado abusos en las detenciones durante el proceso de custodia, "incluidas palizas que dejaron a algunos de los detenidos inconscientes, además de que les orinaron encima y les amenazaron de violación"."El abogado de uno de los detenidos comunicó al juez que su cliente había sido violado, y muchos otros recibieron palizas y otros abusos", relata la organización, que señala también que Marruecos no ha permitido a los familiares de los detenidos ir a visitarles, según les dijeron esas personas en diversas entrevistas.

En su informe incluye, entre otros, el relato del saharaui Ahmed Yeddou Salem, de 34 años, quien como ya contó también para GuinGuinBali, dijo a HRW que en la mañana del desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, fue detenido por gendarmes marroquíes que lo "golpearon y patearon hasta perder la consciencia". Y después pasó cinco días en una celda junto otros 72 detenidos.

MALESTAR EN MARRUECOS CON EL PARLAMENTO EUROPEO
Seguramente el informe de HRW será recibido con el mismo disgusto en Rabat que la aprobación por unanimidad, en el Parlamento Europeo, de una resolución que pide que la ONU lleve a cabo una investigación independiente y permita el libre acceso de la prensa al Sáhara. El ministro de Comunicación, portavoz del Gobierno marroquí, Khalid Naciri, la calificó hoy en rueda de prensa -según informa la Agencia de Noticias de Marruecos (MAP)- de "parcial e injusta" además de "precipitada y no objetiva".

“Lamentamos enormemente que el Parlamento Europeo haya dado la razón al partido popular español, que se comprometió en una campaña hostil y desenfrenada contra Marruecos”, destacó el ministro. ¿“Por qué el PP, durante la larga noche franquista, no escribió ni una línea a favor del pueblo saharaui? ”, se preguntó el ministro, precisando que “los que creen que pueden amputar a Marruecos de su Sahara, se equivocan”.

En el mismo tono desafiante, según la información difundida por MAP, el ministro continuó: “Ahora, hay ciertos aprendices de brujo que han hecho creer que Europa podía ganar algo poniendo de rodillas a Marruecos. Marruecos pueblo orgulloso y con confianza en sí mismo, no se arrodillará jamás”, insistió.

Esta notícia procede de: GuinGuinBali