martes, 30 de noviembre de 2010

La política climática amenaza los derechos humanos


Con motivo de la celebración de la decimosexta Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 16), FIAN Internacional exige a los gobiernos que se comprometan a evitar los efectos negativos de las medidas de protección contra el cambio climático y que éstas sean diseñadas en concordancia con los derechos humanos. 

Durante las negociaciones climáticas en Cancún, México, entre el 29 de noviembre y el 10 de diciembre del 2010, los/-as jefes/-as de los gobiernos y Estados decidirán como marcar el camino para un acuerdo posterior a 2012. También debatirán como continuar con las medidas de protección climática bajo el Protocolo de Kioto. 

FIAN exige a todos los gobiernos que reconozcan el hecho de que algunas medidas de protección climática conllevan efectos devastadores para los derechos humanos y que esto debe ser evitado en el futuro. 

“En los tratados internacionales de derechos humanos, la comunidad de Estados se compromete a proteger los derechos a la alimentación y al agua como derechos humanos fundamentales. Sin embargo, en muchas zonas del mundo, el acceso a la alimentación y al agua está siendo amenazado por las temperaturas crecientes y los cambios en los patrones de precipitación, además de por una mayor frecuencia de tormentas e inundaciones”, explicó Anton Pieper, consejero climático en FIAN Alemania. “Esto afecta principalmente a los sectores más pobres de la población, los que menos han contribuido al cambio climático. 

Paradójicamente, además de los efectos graves del cambio climático para los derechos humanos, los derechos humanos se ven amenazados también por las medidas de protección climática", continua Pieper. 

Durante la implementación de las medidas de protección climática dentro del marco del Protocolo de Kioto, han surgido conflictos con las poblaciones locales constantemente. Un ejemplo es la expansión de los agrocombustibles - clasificados como una fuente de energía renovable - que repetidamente conduce a desalojos forzosos. Es más, muchas personas han sufrido condiciones similares a la esclavitud trabajando en las plantaciones de agrocombustibles. 

Por lo tanto, FIAN Internacional exige que los gobiernos en Cancún tengan en cuenta los criterios de derechos humanos en la implementación de los proyectos de protección climática. “La reducción de CO2 no se puede realizar pasando por encima de los derechos humanos", concluye Pieper.