viernes, 26 de noviembre de 2010

Testimonio de un preso político colombiano, hoy refugiado en Europa



En Colombia  a los opositor@s al régimen, luchadores sociales, dirigentes  sindicales, líderes estudiantiles, dirigentes campesinos, afrodescendientes, indígenas, dirigentes políticos se les califica como “EL ENEMIGO” y se les acusa de TERRORISTAS. Se montan sumarios con pruebas falsas y testigos perjuros que luego desaparecen (FALSO POSITIVO JURÍDICO)   y comienza el tortuoso camino del detenido por razones políticas, por el solo hecho de luchar por un país mejor, con inequidad, sin corrupción y en paz. 

Para su detención se monta un gran operativo militar, con miembros del ejército y la policía, armados hasta los dientes, contra una persona desarmada que solo esgrime sus razones de justicia social, porque sabe que es inocente. Con esos operativos buscan amedrentar al detenido, a su familia, a los vecinos y además desde ya declararlo culpable.

Sigue otro paso, utilizar los medios de comunicación, para presentar al detenid@ político como una persona de alta peligrosidad para la sociedad (TERRORISTA), se publica un prontuario falso elaborado por los servicios de inteligencia, que ni siquiera consta en las falsas acusaciones del expediente, la noticia se difunde en los medios nacionales e internacionales y desde este momento el detenid@ político está en grave riesgo , asi se han configurado muchos falsos positivos en Colombia que han terminado con la desaparición o la muerte del acusado. Caso del profesor ALFREDO CORREA D’ANDREIS, después de haber sido declarado inocente y salido de la cárcel fue asesinado en las calles de BARRANQUILLA.

En este tiempo lo han tenido detenid@ en las instalaciones militares, o en los calabozos de la fiscalía y de allí lo trasladan a la cárcel. Desde la entrada todos los funcionarios te lesionan con su actitud y sus palabras, destacando tu  peligrosidad y atemorizándote, destacando que allí has perdido todos tus derechos, porque todos van a ser violados; el primer día la permanencia es en un sitio inmundo, lleno de suciedad, donde no se puede ir al servicio sanitario por el desaseo reinante, allí van unas 100 personas diariamente sin que se le haga aseo, no hay ningún implemento para ello, a todos como en los campos de concentración les rapan el cabello, es una forma de seguir humillando al detenid@.

  La distribución en los patios la hacen en forma arbitraria y en contra de todas las legislaciones y acuerdos internacionales, mezclan los sindicados, que deben presumirse inocentes, con los condenados.

En los patios la vida es difícil, porque las cárceles colombianas, no son sitios donde se rehabilite la gente, sino donde se degrada, porque impera la corrupción a todos los niveles, desde la dirección y todos los grados de la guardia carcelaria(ver publicaciones en EL Espectador Colombia de las últimas semanas sobre corrupción en el INPEC);se infringen todas las normas, si se tiene dinero para comprar la complicidad de la guardia, PUEDES ACCEDER A LO LEGAL Y A LO ILEGAL, TODO TIENE UN PRECIO.

Los pres@s políticos, somos trabajadores que hemos dejado a nuestras familias desprotegidas, perseguidas por el régimen, sin recursos económicos para sobrevivir, porque dependen de nosotros y hemos perdido el trabajo y mucho menos tienen para pagar nuestra defensa jurídica,por estas razones nuestra situación  en la cárcel es desesperada.

Continúamos con los patios, el hacinamiento es enorme, hasta 4 veces la población para la capacidad de la cárcel, fuera del hacinamiento en las celdas deben utilizar los pasillos para dormir, con servicios sanitarios insuficientes, con alcantarillas rotas que no se reparan.

Uno de los beneficios que pueden dar a los detenid@s es el derecho al trabajo, porque significa ayuda material, entretenimiento, redención de días de prisión, no está garantizado, porque solo hay puestos de trabajo para una cuarta parte de los detenidos y estos se venden por parte de la guardia carcelaria, sus costos altos.

La comida es de pésima calidad, su preparación y distribución no cumple con las condiciones de higiene en cuanto a la manipulación de alimentos, los insumos usados son de mala calidad, es mejor el hambre que consumir esa comida, pero la mayoría de los detenidos no tiene con que comprar otro tipo de comida, que se vende, como negocio de la guardia , tiene que comer esa porquería.

Otra circunstancia, al pres@ político se le enfrenta con el preso social, para que estos lo agredan y   a veces aparecen presos políticos muertos sin saberse la causa.

Hay una práctica indignante, violadora de derechos, del pudor y la intimidad, cuándo realizan requisas, desnudan en público a seicientos (600) detenidos y deben permanecer así todo el tiempo que dure la requisa.
El trato dado a los visitantes, especialmente a las mujeres es degradante, ellas llegan a las visitas destruidas.En las cárceles colombianas hay tráfico y consumo de estupefacientes en gran escala: MARIHUANA, COCAINA, BAZUCO, PASTILLAS ALUCINÓGENAS ETC; y maneja el comercio e introduce estos estupefacientes LA  GUARDIA   PENITENCIARIA, por una razón, con los controles que ellos ejercen, es imposible introducir esa cantidades de droga sin su participación, lo mismo pasa con la distribución. Con dinero de por medio a las cárceles se introduce de todo incluyendo armas, por eso los paramilitares, narcotráficantes y parapolíticos llevan una vida diferente allí, con grandes fiestas con orquesta y  mujeres prepago de alta arcunia.

En esa época había cosas tan aberrantes como esta: el delegado de un patio, como delegado de derechos humanos a la dirección era un condenado por delitos sexuales, ABUSADOR DE NIÑOS.

Al pres@ POLITICO se le persigue, se le castiga, se le quita el derecho de trabajar, de estudiar.

Debemos trabajar para hacer justicia con los PRESOS POLITICOS COLOMBIANOS, CREAR CONDICIONES PARA DIGNIFICARLO DURANTE SU ESTADÍA EN LA CÁRCEL, DARLE HERRAMIENTAS DE TRABAJO Y HACER QUE EL RÉGIMEN LES PERMITA TRABAJAR, si ellos producen tendrán algunos recursos económicos, para ell@s y sus familias.

Actualmente hay 7500 presos políticos en Colombia sometidos a toda clase de atropellos, todos producto de la persecusíon y la injusticia social y en este gobierno la cosa sigue igual y a los corruptos y delincuentes del régimen de Uribe ni siquiera se les inicia una investigación.


SOLIDARIDAD CON LOS PRESOS POLITICOS COLOMBIANOS,
DENUNCIA PERMANENTE DE SU INJUSTA SITUACION,
ES UN DEBER HUMANITARIO.