martes, 7 de septiembre de 2010

Chile: Recintos Universitarios Militarizados y Violentados


En el denominado sistema democrático chileno se ha intensificado la militarización de los recintos universitarios (por aire y por tierra), los violentos actos represivos y el riesgo a la integridad de estudiantes y profesores, esto, violando la autonomía de estos recintos universitarios y bajo la permisividad y complicidad de sus autoridades académicas, como ha ocurrido en la Universidad de la Frontera y de la Universidad Católica, ambas de Temuco. 

Contrario a estas posturas que violan derechos humanos, el rector de la Universidad de Chile levantó la voz para repudiar los actos de violencia que vienen ocurriendo en dicha casa de estudios, donde, agentes estatales policiales, militarizados, han ingresado sin autorización y han causado graves daños a personas e infraestructura, para reprimir manifestaciones pacíficas ¿De qué democracia estamos hablando?

En diversos puntos de Chile se está viviendo un inusitado clima de violencia estatal perpetrado por agentes policiales militarizados quienes, por ordenes superiores en coordinación entre el Gobierno de Chile y el alto mando de Carabineros se vienen desplegando niveles de represión y militarización de diversos espacios de manifestación y expresión. 

El 26 de Agosto en Temuco, el Presidente Empresario de Chile, Sebastián Piñera, visitaba Temuco para reunirse con los empresarios de la Región de la Araucanía en un encuentro llamado ENELA 2010. Allí hubo más de 400 efectivos policiales atendiendo la “seguridad” del Presidente, que en el fondo era impedir que cualquier manifestación que existiese se acercara, ya sea de la ANEF o de los familiares de los Prisioneros Políticos Mapuches en Huelga de Hambre. En medio de la torrencial lluvia la gente salió a expresarse y junto con el cerco informativo de los medios comerciales, hubo un desproporcionado despliegue represivo. Por tierra se distribuían las tanquetas, los buses, los carros lanza aguas y por aire helicóptero, invadiendo las autonomías de las Universidades de la Frontera y de la Universidad Católica ingresando efectivos, con detenciones arbitrarias, bruta y un extremo clima de violencia. 

La prensa comercial no mostró las manifestaciones en las calles temucanas ante la presencia del Presidente de Chile, tampoco mostró la violencia policial en las Universidades. Los jóvenes desmayados por bombas lacrimógenas, el ingreso a las salas de efectivos, los detenidos y la militarización por aire y por tierra que se implementó ¿Eso es propio de un sistema democrático? ¿Militarización, represión, abuso y censura informativa? 

Las acciones policiales al interior de los recintos Universitarios ha puesto en peligro la vida de jóvenes y de profesores y lo peor, es que las autoridades académicas con su permisividad, con su falta de actitud para frenar estos abusos, están siendo cómplices de graves violaciones a los Derechos Humanos, guardando silencio ante la violación de las autonomías de las casas de estudios. Es impresentable que Alberto Vásquez, rector de la Universidad Católica de Temuco y Sergio Bravo, Rector de la Universidad de la Frontera de Temuco, no estén a la altura para garantizar la integridad de alumnos y profesores y no presenten quejas formales ante las autoridades ejecutivas y policiales y frenen las desmedidas acciones que se han venido ejecutando por parte de agentes policiales del estado. 

Contrario a estas complicidades de autoridades académicas, en Santiago, el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez, reaccionó protestando y lo hizo ver al Ministerio del Interior, también al director de carabineros (Gordon) suspendiendo una reunión y difundiendo un Comunicado repudiando la extrema violencia de Fuerzas especiales de Carabineros al interior del recinto universitario, afectando a estudiantes y profesores. “La Universidad de Chile condena la extrema violencia con que las fuerzas policiales reprimieron ayer, jueves 26 de agosto, la expresión libre de los estudiantes en la marcha convocada por la ANEF en conjunto con otras organizaciones sociales”, señalaba en parte de la misiva. 

No es comprensible que en un sistema democrático “sano”, se actúe con ese tipo de violencia estatal o que se militaricen recintos estudiantiles, menos, que existan numerosos casos de infiltrados al interior de las movilizaciones, al parecer, vinculados directamente a la institución de carabineros y que se presenten para registrar o fichar a manifestantes, que se presenten para generar desmanes y actos de boicot. ¿A que se le teme tanto? 

Si esto es visible y posible en medio de las calles de ciudades y ante los ojos del mundo citadino y sus autoridades ¿Cómo será entonces la militarización y el despliegue operativo de los agentes policiales en zonas rurales, en Comunidades Mapuches?