lunes, 30 de agosto de 2010

"El consumismo"... uno de los principales soportes del Capitalismo... y mal para la Humanidad



Sin duda alguna que el consumismo (tendencia compulsiva a adquirir, gastar o consumir bienes no necesarios o esenciales, como una de las características del sistema capitalista que lo promueve e incentiva a través de la propaganda mediática) es el factor principal que empuja a la disposición, absurda y desmedida, por el ser humano de los recursos naturales, ocasionando, entre muchos otros males, un desequilibrio progresivo e indetenible en los ecosistemas de nuestro medio ambiente, generando un gran daño irreversible a nuestro planeta que pudiéramos estar, cual espectadores impasibles, presenciando el imperdonable castigo que, en retribución, recibimos por parte de la naturaleza en forma de los denominados “fenómenos naturales”, (Huracanes, abundante lluvia y en consecuencia inundaciones, tormentas eléctricas, sequía prolongada, altísimas temperaturas, etc.). Recordemos como, alguien expresó muy sabiamente algún día: “Dios perdona siempre, el hombre… algunas veces… pero, la naturaleza jamás perdona”.

La reflexión anterior obedece a la inquietud que surge producto de los sucesos que en los últimos tiempos se han venido presentando en algunas regiones del mundo y que pudiéramos relacionarlos, uno a uno, pero el texto se alargaría demasiado y no sería conveniente debido a lo concreto que debe ser este artículo. Sin embargo, pienso que debido a la importancia que reviste alguna mención, recordemos rápidamente algunos: -La grave y prolongada sequía que afectó al país el año pasado ocasionando, entre otras cosas, el racionamiento de la electricidad y del agua potable, la dificultosa producción y pérdida importante de cosechas, etc., situación esta que fue atribuida al denominado fenómeno de “el niño” (¿?); - También hemos podido apreciar como en estos últimos meses, las intensas lluvias han afectado de manera importante a países como Ecuador, Perú, Honduras, China, Pakistán, entre otros, ocasionando tragedias y pérdidas materiales; - Igualmente hemos visto cómo en Rusia han sufrido un severo y sorprendente aumento de la temperatura que, según sus mediciones y registros históricos, no se había sucedido en muchos años, causando peligrosos y contaminantes (A gran escala) incendios forestales, incluso muertes por deshidratación, especialmente en ancianos.

Ahora alguien pudiera preguntarse, y con razón, ¿qué relación existe entre el consumismo y el daño ecológico y medio ambiental?...

Como sabemos nuestro núcleo de sustentación, y nos atrevemos a afirmar “único”, es la naturaleza y los recursos que esta nos ofrece. Ella nos provee de todos los medios para el mantenimiento y desarrollo de la vida. Si esos recursos los utilizamos irracionalmente, producto de un desarrollismo (Desarrollo meramente económico como objetivo prioritario) incontrolado, consecuencia de la avaricia y afán de lucro capitalista, sencillamente estuviéramos sentenciando a muerte toda la vida de nuestro planeta.

Debemos saber y entender que en la lógica del capitalista no está registrado el “desarrollo sustentable” como prioridad, debido a su deseo incontrolable de generar, sostener y acumular la mayor fortuna posible, por supuesto, a costa de la explotación salvaje del trabajador y consecuente destrucción del medio ambiente.

Pero lo nocivo del consumismo no se limita a lo mencionado, en ese sentido, pienso que adicionalmente ocasiona otro grave daño y es al psiquismo de los pueblos. El recurso, por excelencia, que posee el capitalista para incentivar al consumismo, aparte de su uso también en la guerra mediática, es el medio de comunicación, que se expresa en métodos y estrategias muy bien planificados, dirigidos a afectar de manera directa el subconsciente, al grado que llega a limitarle al ser humano, especialmente a la juventud, de manera preocupante la capacidad de razonamiento, de reflexión y de tener un criterio propio y necesario, coartándole la libertad de pensar e impidiéndoles un desarrollo pleno de su personalidad, originando individuos insensibles o deshumanizados.

Por ese motivo, entre muchos otros, se requiere, hoy más que nunca, que no perdamos la perspectiva del “Socialismo del Siglo XXI”, Bolivariano y seguir en la lucha revolucionaria por su establecimiento como régimen que le de preponderancia a lo humano y se garantice el desarrollo y práctica de la más amplia y verdadera democracia.