martes, 24 de agosto de 2010

Valores, Derechos Humanos y Laicismo


Colaboracion: Compañera Albania Camacho...

Hoy en día son muchos los que consideran que vivimos en una época de ausencia de valores. Afirman que sin determinados valores que solo ellos empujan, nuestras sociedades irán cada vez a peor. Y es cierto que hay una confusión tremenda en lo que son los valores y lo que no lo son.

Durante siglos las diferentes sociedades se han regido por los valores que las religiones fueron adoptando de las morales sociales imperantes en cada época y lugar donde dominaron o dominan. Tales valores morales fueron robados, por tales religiones estructuradas, de aquellos valores que les precedieron y fueron considerados como buenos por aquellas sociedades tribales. El Proceso se denomina "Sincretismo".

Hoy en día la ciencia demuestra que dichos valores también los poseen algunos animales y que son simplemente sistemas de supervivencia, producto de la evolución natural.

Hace ya 61 años, tras la hecatombe que supuso la II guerra mundial los vencedores, viendo las barbaridades que durante la misma se cometieron y como respuesta a la demanda social ante aquellas terroríficas acciones se reunieron y elaboraron y consensuaron un conjunto de reglas morales comunes a toda la humanidad. Dichos valores son solo 30 puntos que nos igualan a todos en derechos y obligaciones. Su nombre es "Declaración Universal de los Derechos Humanos" (DUDDHH).

Hasta la fecha solo 4 países del mundo no los han suscrito, entre los que encontramos al Vaticano, que niega que los valores puedan tener un origen diferente al de su deidad y que sus valores "revelados" son superiores a los de la DUDDH.

Pero de todos los países de America Latina no hay ninguno que no los haya suscrito. Son nuestros valores... y lamentablemente los desconocemos.

Conforme dice la propia Declaración Universal, todos estamos obligados a observarlos y a hacerlos cumplir. Todos estamos obligados a enseñarlos y difundirlos. No en vano es el texto que ha sido traducido a un mayor número de idiomas en todo el mundo.

Yo animo a quien los discuta a que nos explique cuales valores de la Declaración Universal debemos quitar y cuales otros habría que añadir. De esa forma veremos qué tipo de moral, que tipo de valores son los que proponen y sustentan.

Uno de esos valores es el de la libertad de conciencia y de religión. Todos tenemos el derecho a mantener una creencia o a no tenerla, así como a cambiar de creencia cuando queramos.

Solo en un estado en el que no interfiera una religión que pretenda ser sostenedora de los valores de la sociedad podemos disfrutar de tal derecho.

Si una sociedad, un estado, aduce contar con una mayoría pongamos que de católicos para gobernar conforme los valores católicos, evidentemente no está respetando los valores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por tanto, en Latinoamérica, está incumpliendo la legislación internacional y los valores comunes, nuestros valores.

Pues los derechos no los puede cuestionar una mayoría. Los derechos son individuales y no pueden ponerse en cuestión.
Los valores de la sociedad por tanto no pueden ser los católicos ni los islámicos ni los evangelistas ni los ateos. Deben ser los de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que son los de todos, los que nos unen.

El resto, los valores tribales o religiosos, solo nos separan.

Este valor social de libertad religiosa tiene un nombre: Laicismo, y ciertamente las religiones lo combaten cuando son predominantes en un territorio y lo apoyan (las mismas religiones que lo combaten) cuando son minoritarias.

Es obligación de cada Ser Humano, de cada persona, el empujar el laicismo en todo aquello que es de lo común, de todos.    Al objeto de que los estados no se vean influenciados por antivalores o contravalores ajenos a la DUDDHH. Gobernar bajo una moral católica es amoral y contraviene nuestros valores. Pretender imponer legislaciones evangelistas es amoral y contraviene nuestros valores.

Ese es pues el norte y esos son los valores que compartimos y debemos empujar. Nuestra obligación como personas es difundirlo y exigirlo. Muchas personas que luchan por ellos son torturadas, asesinadas o expulsadas por ello. ¿Tienen moral y valores quienes les hacen tales cosas? no, ¿verdad?... pues suelen ampararse en valores religiosos para ello o tambien, son aquellos que no representan y combaten los valores de la DUDDHH.

El Laicismo es la única forma de conseguir una sociedad igualitaria y justa, sin discriminaciones religiosas y sin que nadie se quede sin poder tener o no tener su propia creencia... siempre que no se la imponga a nadie pues las creencias se corresponden a lo personal y no a lo social. Son eso: creencias.

Lo contrario al laicismo se llama clericalismo. Y consiste en imponer un conjunto de valores de una religión determinada a toda una sociedad, a un estado.
Es la antítesis de la democracia pues es una teocracia. Ejemplos tenemos hoy en Irak o en el Vaticano de ello.

Son regímenes totalitarios contrarios al concepto occidental de democracia. Son dictaduras religiosas.

Son regímenes ilegales y amorales. Son regímenes SIN VALORES.

Últimamente éstos mismos que pretenden imponer sus morales particulares, tratan de exponer que hay dos tipos de laicismo: el laicismo y la laicidad positiva. Llaman laicidad positiva a aquella que separa la religion del estado pero que se debe gobernar bajo la moral de los religiosos predominantes. Evidentemente eso es una burla a la inteligencia y más de lo mismo: Implantación de teocracias bajo la apariencia de democracias.

Hay que andar avisados y combatir la amoralidad religiosa así entendida, luchando por el laicismo. Y como todo lo que tiene que ver con las religiones, es una lucha eterna en la que no se puede bajar nunca la guardia. Ellos no dejarán nunca de combatirla para implantar su deidad en la sociedad pues así gobernarán ellos y no los pueblos.

Defended vuestros valores, defended vuestros derechos: defended el laicismo.