lunes, 23 de agosto de 2010

Honduras: El asesinato de Teresa de Jesús Flores y Amenazas contra los maestros, en huelga por tercera semana


Por Pepitorias....

La Red Feministas en Resistencia, y otras organizaciones hondureñas, denunciaron la tortura y asesinato de Teresa de Jesús Flores Elvir, dirigente y coordinadora de varias organizaciones campesinas, pertenecientes al Frente Nacional de Resistencia Popular.

En un comunicado, las feministas de Honduras, repudiaron el asesinato de la activista de 52 años de edad, quien dedicó gran parte de ellos a la lucha por el movimiento campesino hondureño.

Teresita, como cariñosamente le llamaban era madre de 14 hijos, originaria del departamento de Comayagua y coordinaba varias organizaciones entre los que se encuentran: la Unión de Trabajadores del Campo (UTC) y la Organización Campesina de Honduras (OCH). Recientemente, formó parte del Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras (Cococh).

De acuerdo con sus familiares, Teresita desapareció el 7 de agosto a medio día, mientras se dirigía de Tegucigalpa hacia su casa en Comayagua. La última vez que la vieron se disponía a tomar el autobús.

La Red Morazánica de Información (RMI), informó ayer martes que el 14 de agosto fue encontrado el cuerpo sin vida de la activista a 35 kilómetros de la ciudad de Siguatepeque, con un disparo y señales de haber sufrido tortura. Cuando ingresó a la morgue, el cuerpo de Flores fue etiquetado como desconocido y luego fue identificado por su ex esposo.

Organizaciones campesinas y feministas en resistencia, señalaron que este asesinato, es una muestra más de la represión que se vive en Honduras desde el golpe de Estado, el 28 de junio de 2009, cuando fue derrocado el presidente electo democráticamente, Manuel Zelaya.

Las feministas acusaron al actual Gobierno de Porfirio Lobo Sosa de ser el responsable directo de la escalada de violaciones de los derechos humanos de las mujeres.


Amenazas contra los maestros, en huelga por tercera semana


El paro magisterial que afecta a la educación primaria y secundaria a nivel estatal entró en su tercera semana en todo el país, mientras los padres de familia, que se oponen a la huelga, amenazan con abrir a la fuerza las escuelas.

Los padres de familia en Tegucigalpa, aglutinados en la organización "Volvamos a Clases", advirtieron que este lunes abrirán con martillos los portones de las escuelas e institutos que los maestros mantienen con candados.

Los educadores en huelga demandan al gobierno que reintegre al Instituto de Previsión del Magisterio (IMPREMA) unos cuatro mil millones de lempiras (210 millones de dólares) sacados de esa institución.

Además, se oponen a la privatización de la educación, a través de la "Ley General de Educación" que está lista para entrar en debate en el Congreso Nacional, dijeron los educadores a la prensa local.

El presidente Porfirio Lobo Sosa, se ha comprometido a dar seguridad en los centros educativos para que los niños y jóvenes puedan retornar a las clases y la Policía Nacional advirtió que no permitirán que obstruyan el tráfico vehicular, por lo que si deciden realizar esa acción serán desalojados. El viernes pasado varios maestros resultaron lesionados por un desalojo que hizo la Policía Nacional en Tegucigalpa, para lograr normalizar el tráfico de vehículos en las vías capitalinas.

Los maestros exigen la destitución del ministro de Educación, Alejandro Ventura, y que el Gobierno no les deduzca de su sueldo los días que no han trabajado, a lo que el Presidente Lobo ha reiterado que eso no es negociable y que el día que los educadores no asistan a impartir clases, no se les pagará.

El viernes pasado la Policía desalojó con bombas lacrimógenas a centenares de maestros que se habían tomado durante unas cuatro horas dos importantes bulevares de la capital hondureña y detuvo a unos cuatro dirigentes que fueron golpeados durante la operación.

Los detenidos fueron remitidos ayer al Ministerio Público, acusados de haber agredido a la autoridad.

En la protesta del viernes los manifestantes quemaron llantas, pintaron consignas en edificios y lanzaron piedras y palos a los policías, que intervinieron unas cuatro horas después de haber iniciado la protesta.

Los maestros acusan a la Policía de "represiva" y de haber "masacrado" a los cuatro dirigentes detenidos, "pero no actúa contra los que tomaron los dineros del Instituto de Previsión del Magisterio", según dijo un dirigente gremial.