jueves, 12 de agosto de 2010

Republica Dominicana: Los abusos de la DNCD y Policía no van a detener, ni intimidar nuestra lucha



Colaboracion: Compañera Albania Camacho....


Las acciones realizadas por agentes de la Policía Nacional, asignada a la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), cuando allanaron en el día de ayer (miércoles) la humilde residencia donde vivo con mi abuela Rosa Serrano y mi padre Víctor Manuel Florenzán López, sin una orden judicial, ni acompañado de un miembro del Ministerio Público, con la excusa que en ese domicilio se estaba distribuyendo sustancias prohibidas.

Al darme cuenta de la situación y de la ilegalidad de la pesquisa, solicité a los miembros de la DNCD que entraron a la residencia sin ninguna autorización le pregunté qué buscaban, ya que mi abuela en ese momento se encontraba sola; y cuando me identifiqué inmediatamente actuaron de manera brutal y salvaje, doblándome las extremidades superiores al punto de desajustármelas de los hombros y colocándome los grilletes y apretándome al punto de romperme la muñeca de la mano izquierda.

Gracias a los munícipes de la sector que inmediatamente salieron en mi defensa y si no es por las protestas de la comunidad no sé que seria de mi vida, ya que uno de los agentes se ensañaba con quererme fracturar los hombros.

El análisis y la conclusiones de la agresión contra mi persona se debe a retaliación de parte de las autoridades policiales adscritas a la DNCD para tratar de intimidarme por las constantes denuncias realizadas contra la Jefatura de la Policía Nacional, por la cantidad de victimas inocentes muertas, a manos de los agentes de ese "cuerpo del orden".

Responsabilizo de cualquier situación que pueda sucederme a mí y a cualquiera de los compañeros que hemos dado un paso al frente contra los asesinatos realizados por los agentes de la policia a personas inocentes, a las máximas autoridades del cuerpo del orden y de la DNCD.

Advierto que la represión policial no va a detener ni callar las voces que se han levantado contra la ola de crímenes realizados y encabezados por los agentes de la Policía Nacional, quien han llenado de luto a cientos de familias en los últimos tres años.
Toda la población conoce y recuerda las persecuciones que han recibido los dirigentes estudiantiles y juveniles por parte de la Policía Nacional, especialmente contra los miembros de las organizaciones del Frente Estudiantil de Liberación Amín Abel (FELABEL) y el Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO).

Este hecho de agresión e intimidación y ningún otro abuso por parte de la Policía Nacional va a detener mi voz, ni la de los jóvenes que han levantado para decirle No a los Crímenes de los agentes de la Policía Nacional y de su jefe inmediato, el mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín.