martes, 5 de octubre de 2010

Colombia: (Pildora para la Memoria) hechos reveladores del Paramilitarismo como política de Estado II


Colaboracion: Compañera Nanita Lo...

9/29/1978

El 29 de septiembre de 1978 fue encontrado en un basurero cerca al municipio de Sibaté (Cund), el cadáver torturado del abogado JOSE MANUEL MARTINEZ QUIROZ, militante del ELN. Su cara estaba destrozada, las uñas levantadas, las plantas de los pies quemadas. En los mismos días se conoció por confidencia anónima de un militar, un documento del E-2 del Ejército [ fechado el 12 de mayo de 1978, con código 0941-CEDE2-INFR-726, Confidencial, firmado por el Coronel Pedro Nel Molano Vargas, jefe del Departamento E-2] en el cual se afirma que "se conocieron sus actividades" (de otra persona) "en seguimientos efectuados a JOSE MANUEL MARTINEZ QUIROZ (A.Diego) (a. Abraham),-miembro importante del "ELN". Eval. B-1".En carta de un grupo de oficiales y suboficiales del Batallón Charry Solano, fechada el 20 de julio de 1980 y publicada en el diario mejicano El Día , del 29 de noviembre de 1980, pg. 16, revelan que : "desde que salió de la guerrilla rural fue sometido a una continua vigilancia y ubicación de los lugares donde residía esporádicamente. Todas las personas autoras de este documento conocemos ese hecho y dos de nosotros participamos directamente cumpliendo las órdenes del Coronel. Después del planeamiento por parte del Teniente Coronel Harold Bedoya Pizarro y un jefe de operaciones, mayor Bejarano Bernal, se acordó que los encargados del secuestro lo esperaran al salir de su casa en la calle 37 No. 25-18. El grupo estaba al mando del Teniente Juan Vicente Caldas Trujillo y participamos: Sargento Primero a quien decían "Pacho Bobo", sargento Urpo (Viceprimero) Valbuena Francisco y un agente civil de apellido Parra, recientemente echado del ejército. Fue torturado dentro de una camioneta tipo panel, similar a la que utilizaron en la embajada dominicana y asesinado por el mismo grupo, cuando ya le habían extraido toda la información. Sobre este crimen podemos atestiguar en cualquier momento y sobre los métodos utilizados”.

1/31/1979

En enero de 1979 fue capturado y desaparecido el estudiante y militante de izquierda CLAUDIO MEDINA, sin que se hubiera vuelto a tener noticia de su paradero. En la carta suscrita por un oficial y 3 suboficiales de inteligencia militar el 20 de julio de 1980, y publicada en el diario mejicano El Día , el 29 de noviembre de 1980, afirman: "El estudiante Claudio Medina, sindicado de pertenecer al Movimiento de Defensa Obrera, en el mes de enero de 1979 cuando se realizaba una operación paralela a la que se realizaba contra el M-19 fue capturado por parte del Teniente Juan Vicente Caldas Trujillo, el SV Pineda Eusebio, Co. Guzmán Mariano y el civil al servicio del Batallón, Luis Gerardo Angel, y conducido al llamado Bunker o Caverna de la Escuela de Comunicaciones, donde fue torturado hasta tal extremo que le pasaron un pico de botella por las venas hasta que lo asesinaron. El Teniente Caldas ante el incidente por causa del exceso de tortura informó al comandante del Batallón, Teniente Coronel Jaime Ruiz Barrera quien con su instinto sanguinario ordenó al Teniente Caldas a desaparecer el cadáver de Claudio Medina ofreciendo para esta actividad el vehículo Renault 6 en el cual el Coronel se movilizaba, la suma de 10.000,oo (diez mil pesos) para gastos, más la promesa de que nada les pasaría jurídicamente y esto no tendría trascendencia. El cadáver fue transportado en el Ranault-6 del Comandante del Batallón hasta Armero y lanzado al río Magdalena. Para quitar el olor a sangre que había quedado en el baúl del auto, los ejecutores del hecho se vieron en la necesidad de comprar pescado y trasportarlo hasta Bogotá, para disimular"

1/31/1979

En los primeros meses de 1979, luego del robo de armas del Cantón Norte del Ejército por el M-19, hubo operativos militares dentro de los cuales fueron capturados muchos militantes de dicho movimiento y sometidos a torturas. En carta fechada el 20 de julio de 1980 y publicada en el diario mejicano El Día , en su edición del 29 de noviembre de 1980, pg. 16, un oficial y 3 suboficiales de inteligencia militar adscritos al Batallón de Inteligencia y Contrainteligencia Charry Solano, afirman: "Cuando se realizó la operación contra el M-19, en la Escuela de Caballería fue organizado un grupo especial de interrogadores con misiones de interrogar a las personas que se encontraban más comprometidas con el movimiento; entre los interrogadores se encontraban el hoy Mayor Jaime Piñeros Rubio, el ex Teniente Felkin Pinilla, el Sargento Mayor José Vicente Arango, el Sargento Primero Juan Evangelista Vera, el Sargento Viceprimero Ochoa Rafael, el Sargento Segundo Rubén Darío Guzmán y otros; este grupo era el más especial y tenían orden de operar en cualquier momento; tenían a su disposición suficientes boletas de allanamiento firmadas por el Juez 3° de Instrucción Penal Delitos(sic ), Luis Eduardo López Zuluaga ; entre los detenidos más comprometidos se encontraban la Doctora Olga López de Roldán, Augusto Lara Sánchez, Polo Lara Cabrera, un actor Mora y un sastre. El grupo de detenidos el primer día fue trasladado a las Cavernas -cuevas- de la Escuela de Comunicaciones en Faca en donde fueron mantenidos vendados permanentemente colgados a una viga y con las manos atrás ..." (siguen relatos demasiado horrendos sobre las torturas).

4/22/1979

El 22 de abril de 1979 fue retenido por un grupo misterioso el estudiante de Ingeniería de Vías HERNANDO BENÍTEZ LÓPEZ, en Tunja. Durante varias semanas estuvo desaparecido y este hecho provocó un movimiento de protesta estudiantil en Tunja que culminó en la toma de la catedral. Un día fueron llamados periodistas a la Brigada de Institutos Militares en Bogotá y allí fue presentado el desaparecido, quien afirmó que estaba en Zipaquirá "buscando a su esposa y a su hija", pero dejó la sensación en todos los periodistas de que no hablaba con libertad sino bajo amenazas. Más tarde dio un reportaje a la revista Alternativa, y allí contó que había sido retenido en Tunja y llevado a un sitio cercano a Bogotá donde fue torturado por varias semanas y se le anunció que iba a ser ejecutado. Pudo detectar que sus captores tenían brazaletes de la " Escuela de Caballería "; que se daban trato de militares; que un Teniente Urbina era el enlace con el General Miguel Vega Uribe, Comandante de la BIM. Según pudo deducir, el movimiento de protesta y las repercusiones que tuvo le salvaron la vida. Desde un momento dado, sus captores comenzaron a preparar una historia ficticia para hacerlo aparecer: lo obligaron a enviar cartas y giros a sus familiares y luego lo enviaron a la oficina de telégrafos de Zipaquirá, donde fue capturado por el DAS, llevado a la Brigada de Institutos Militares en Bogotá y obligado a dar una versión pública amañada ante la prensa. En carta publicada en el diario mejicano El Día , edición del 29 de noviembre de 1980, oficiales y suboficiales de inteligencia militar, del Batallón de Inteligencia y Contrainteligencia Charry Solano, denunciaron que este crimen fue planeado y ejecutado por la organización TRIPLE A , creada dentro de dicho batallón. Allí afirman: “el secuestro de Humberto (sic) Benítez López, el estudiante de Tunja, es otro capítulo de esa cadena (...) Los que estamos aquí participamos directamente y conocemos todos los pormenores y torturas a que fue sometido. No es cierto que haya sido capturado en Zipaquirá, a él lo cogimos 20 días antes en Tunja. Esto lo podemos ampliar con todos los detalles hasta el final de la trama montada por los altos mandos".

12/31/1979

En su edición No. 191, la revista Alternativa denuncia la existencia y actividades de la TRIPLE A como estructura paramilitar y terrorista. Particularmente relata la aparición de advertencias mimeografiadas, suscritas por la ALIANZA ANTICOMUNISTA AMERICANA, o TRIPLE A, recibidas por juristas demócratas como los magistrados José María Velasco Guerrero, Gustavo Gómez Velásquez y Bernal Pinzón, que se pronunciaron en la Corte Suprema contra el Estatuto de Seguridad (Decreto 1923 de 1978); por abogados defensores de presos políticos, como Eduardo Umaña Luna, Alberto Alaba Montenegro y Humberto Vergara Portela; por personalidades solidarias con los pueblos de Argentina y Chile, como Luis Carlos Pérez y Apolinar Díaz Callejas, por periodistas, como el director de Alternativa, Enrique Santos Calderón. Se cita allí una frase de uno de los comunicados de la Triple A que afirma: "La opinión comunista está exasperada por las detenciones, desapariciones y hechos violentos en los cuales han estado involucrados elementos de la subversión", frase ilustrada con un facsímil de la carátula de Alternativa No. 187 en que se denuncia el asesinato de José Manuel Martínez Quiroz y algunas desapariciones y torturas.

12/31/1979

En el año 1979 (sin referencia de mes ni día) aparece publicado por el Ejército, impreso en la Litografía de la Ayudantía General del Comando del Ejército, y sus ejemplares marcados con sellos de "Restringido", el libro "INSTRUCCIONES GENERALES PARA OPERACIONES DE CONTRA-GUERRILLAS". Bajo la Sección C (Miscelánea), del Cap. IV (Entrenamiento), y bajo el No. 53 que contiene "Transcripción de Disposiciones del Comando del Ejército sobre entrenamiento y operaciones", se lee: "© (10) Organización de grupos de auto-defensa a nivel caserío y veredas con el fin de que los habitantes del área contribuyan en forma activa en la lucha" (pg. 81). Dado que la esencia del Paramilitarismo consiste en desconocer u ocultar las fronteras entre lo civil y lo militar con el fin de eludir la responsabilidad del accionar militar, es importante destacar otras "instrucciones" de este instrumento: Bajo la Sección C (Tipos de Operaciones) del Cap. V (Operaciones), y bajo el No. 63 , se lee: "© Es indispensable que uno o varios soldados de cada Unidad lleven vestidos de civil, con el objeto de poder entrar a las casas como trabajadores, visitantes, cumplir misiones especiales, siempre y cuando se haya tomado las medidas de seguridad y de coordinación entre patrullas. (d) Cuando se quiere probar la lealtad y colaboración de un poblador de la región, se envían agentes clandestinos de civil, que cumplan y simulen misiones de los bandoleros, integrantes de una cuadrilla, para luego hacer el patrullaje de rigor y preguntar sobre lo visto u oído". (pg. 113). Bajo la Sección D (Conducción de las Operaciones) del mismo Cap. V, y bajo el No. 67, c, se lee: "...El uso del uniforme o atuendo de civil, depende de la misión y conocimiento que tiene la población civil de las patrullas. Cada hombre debe saber cómo se saluda y qué debe preguntar en la casa, tener una historia ficticia preparada. Una vez obtenida la información o efectuado el reconocimiento, sale para reunirse con sus hombres, evitando ser vistos o contados (...) Como en ocasiones se requiere efectuar inteligencia y moverse en una dirección, el sistema a emplear es el de utilizar personal en traje civil con historia ficticia .." (pg. 121) . Bajo la Sección C (Acción Sicológica) del Cap. VII (Asuntos Civiles) y bajo el No. 107, se lee: "(b) Propaganda gris : Su origen no es identificado y se deja a la imaginación de la audiencia.(...) Puede utilizar temas sensacionalistas sin consecuencias negativas para la fuente, puede ser usada para introducir nuevos temas en base a vulnerabilidad supuesta (...) © Propaganda negra : Pretende emanar de una fuente diferente a la verdadera. En muchas ocasiones se difunde cerca al enemigo o dentro del territorio ocupado por él. Cuando esto sucede es considerada ilegal (desde el punto de vista del enemigo) y por consiguiente quienes la originan están sometidos a las leyes vigentes de la nación. Esta clase de actividad requiere destreza, excelente información y capacidad para trabajar anónimamente (...) Los proyectos de propaganda gris y negra que requieran los Comandantes de las Unidades Fundamentales para su área deben enviarlos al Comando del Ejército para su revisión y aprobación" (pg. 178-179)

1/7/1980

El 20 de julio de 1980, cinco integrantes del Batallón de Inteligencia y Contrainteligencia "Charry Solano", del Ejército Nacional, denunciaron ante el Presidente de la República, el Procurador General de la Nación, el Parlamento, la Organización de Estados Americanos y diversos organismos de Derechos Humanos, la constitución del grupo terrorista paramilitar llamado " TRIPLE A ", por parte de la Comandancia de dicho Batallón. Esta denuncia fue publicada en el diario mejicano EL DIA, del 29 de noviembre de 1980 (pg.16). En su denuncia los militares afirman que todos ellos son "funcionarios al servicio de la Inteligencia Militar desde hace varios años (...) a quienes precisamente el ejército al cual servimos por tantos años con decisión y sacrificio, haciendo cosas ilícitas, realizando delitos por órdenes superiores, que van desde el secuestro, torturas, terrorismo, hasta el asesinato para defender dizque al Estado, y hoy en día perseguidos por esos superiores que ordenaron hacer tales cosas". Entre los hechos allí denunciados están: colocar letreros murales alusivos a la Triple A, empleando una moto del batallón; colocar artefactos explosivos en la sede de la revista Alternativa y de los periódicos El Bogotano y Voz Proletaria; hacer seguimientos, retener, torturar y asesinar al abogado José Manuel Martínez Quiroz, militante del ELN; secuestrar al estudiante de Tunja Hernando Benítez López; torturar y asesinar al estudiante Claudio Medina, torturar a numerosos militantes del M-19 en una caverna de la Escuela de Comunicaciones del Ejército en Facatativá. Entre quienes dirigían la estructura criminal y ordenaban perpetrar los crímenes, mencionan al Teniente Coronel Harold Bedoya Pizarro, comandante del Batallón (1978/79); al Teniente Coronel Jaime Ruiz Barrera, comandante del Batallón (1979/80); a otro comandante (no mencionan rango) Humberto Cardona Orozco; al capitán, luego Mayor, Iván Ramírez Quintero, jefe de operaciones del Batallón; al Teniente Felkin Pinilla Reyes (+); al Cabo Primero Ernesto Rivera; al Sargento Viceprimero Heriberto Ochoa Gómez; al militar retirado Jorge Florez Suárez; al Capitán, luego Mayor, Alvaro Hurtado; al Mayor Augusto Bejarano Bernal; al Sargento Viceprimero Héctor Evelio Guisoly; al Teniente Mario Montoya Uribe; al Capitán Luis Horacio Urquijo Arroyo; al Teniente Juan Vicente Caldas Trujillo; a un Sargento Primero apodado "Pacho Bobo"; al Sargento Francisco Mora Valbuena; a un agente civil de apellido Parra; al Capitán Eusebio Pineda; al Capitán Mariano Guzmán; a los civiles Luis Gerardo Angel Tovar, Manuel Ignacio Ardila y Jorge E. Padilla (todos al servicio del Batallón); al Mayor Jaime Piñeros Rubio; al Sargento Mayor José Vicente Arango; al Sargento Primero Juan Evangelista Vera; al Sargento Viceprimero Rafael Ochoa; al Sargento Segundo Rubén Darío Guzmán. Mencionan como colaborador especial que daba apariencia legal a estos crímenes al Juez 3 de Instrucción Criminal, Luis Eduardo López Zuluaga. También menciona la denuncia la interceptación de los teléfonos de las embajadas socialistas y el seguimiento permanente a sus funcionarios, para lo cual contaban con la colaboración del ingeniero de la Empresa de Teléfonos llamado Gabriel, a quien sobornaban mensualmente con un pago de $ 5.000,oo. Varios de los oficiales mencionados en la denuncia ascendieron posteriormente a los más altos rangos de las fuerzas armadas y les fueron encomendadas las más altas responsabilidades castrenses. No se tiene noticia de que los destinatarios de las denuncia (Presidente, Procurador, Parlamento) hubiesen ordenado investigación alguna, ni que los poderes judiciales o disciplinarios hubiesen ejercido sus obligaciones ante una denuncia conocida internacionalmente.

11/20/1984

El 20 de noviembre de 1984 fue asesinado en Bogotá, en la carrera 13 con calle 34, el militante del Partido Comunista Marxista Leninista y negociador de Paz en representación del EPL frente al gobierno, OSCAR WILLIAM CALVO. De acuerdo a las declaraciones rendidas por el Suboficial de Inteligencia Militar Bernardo Alfonso Garzón en la Procuraduría General de la Nación los días 22 y 23 de enero de 1991, este crimen fue planeado y ejecutado por el BINCI. Desde que se iniciaron las conversaciones de paz, el Coronel Iván Ramírez Quintero, Comandante del BINCI, dio la orden al Capitán Camilo Pulecio y al Teniente Carlos Armando Mejía Lobo, al mando de la Compañía de Operaciones Especiales, de controlarlo 24 horas al día; para el efecto les asignó un jeep Nissan azul carpado y les prometió como recompensa enviarlos 3 meses a Estados Unidos a un curso, o al Sinaí. La noche del crimen el Teniente Mejía Lobo junto con el civil Carlos Rodríguez, alias "El Ciego" y grado D-3, lo siguieron en una moto Yamaha 500 y le dispararon, mientras el Sargento Garavito conducía el Nissan azul.

6/30/1987

En junio de 1987 fue allanada la casa ubicada en la calle 53 B No. 31-34 Sur y retenidas 6 personas: Víctor Manuel Nieto Campos, Bertel Prieto Carvajal, Francisco Luis Tobón, Blanca Emilia Mahecha Marín, Rosalba Hurtado Ospina y María Yaneth Muñoz. Fueron llevados a las cárceles Modelo y Buen Pastor. Los 3 hombres fueron dejados en libertad un mes después y al salir de la cárcel fueron secuestrados y asesinados. De acuerdo a las declaraciones rendidas por el Suboficial de Inteligencia Bernardo Alfonso Garzón Garzón en la Procuraduría General de la Nación los días 22 y 23 de enero de 1991, este crimen fue planeado y ejecutado por efectivos de la BRIGADA XX. Su Comandante, el Coronel Alvaro Hernán Velandia Hurtado dio la orden al Capitán Sánchez, Comandante de la Compañía de Operaciones Especiales. Estos establecieron cuándo iban a salir de la cárcel, los esperaron a la salida, los bajaron del jeep Zuzuki LJ80 que ellos abordaron y los trasladaron a un Nissan azul, placas AM4350, y a un Zuzuki gris, placas SJ410; los condujeron a la Brigada XX y en la noche los llevaron por la vía hacia Villavicencio donde los mataron y dejaron sus cuerpos en la vía.

8/30/1987

El 30 de agosto de 1987 fue capturada y desaparecida la activista política NYDIA ERIKA BAUTISTA DE ARELLANO. De acuerdo a las declaraciones e informaciones suministradas por el Suboficial de Inteligencia Bernardo Alfonso Garzón, ante la Procuraduría General de la Nación el 22 y 23 de enero de 1991, el crimen fue ordenado y ejecutado por miembros de la Brigada XX de Inteligencia del Ejército, bajo la Comandancia del Coronel Alvaro Hernán Velandia Hurtado y con la participación del Sargento Ortega Araque quien era el conductor. Fue utilizado para el crimen un jeep Zuzuki SJ410 color gris. La víctima fue llevada a una finca durante dos días donde fue interrogada y torturada y luego asesinada y sepultada en la zona de Quebradablanca, en la vía de Bogotá hacia Villavicencio. Las indicaciones precisas sobre el sitio donde había sido sepultada, permitió el hallazgo de sus restos, que fueron reconocidos técnicamente, y dio credibilidad a las informaciones suministradas por el Suboficial.

9/30/1987

En septiembre de 1987 LUIS ENRIQUE RODRÍGUEZ, alias Avelino, presunto militante de las FARC, fue capturado en una residencia del barrio Prado Veraniego, en Bogotá, y desaparecido. De acuerdo a las declaraciones rendidas en la Procuraduría General de la Nación el 22 y 23 de enero de 1991 por el Suboficial de Inteligencia Militar Bernardo Alfonso Garzón, el crimen fue planeado y ejecutado por efectivos de la Brigada XX bajo el mando del Coronel ALVARO HERNÁN VELANDIA HURTADO. La víctima fue llevada a una finca donde fue interrogado y torturado durante 3 días y luego asesinado y sepultado en el sitio Quebradablanca, en la vía de Bogotá a Villavicencio.

12/11/1987

El 12 de noviembre de 1987, el Comandante General de las Fuerzas Militares, Mayor General Oscar Botero Restrepo, aprobó y firmó el REGLAMENTO DE COMBATE DE CONTRAGUERRILLAS, identificado por el código EJC-3-10 “Restringido”, mediante la Resolución 036 de 1987, suscrita también por el Coronel Luis Alfonso Plazas Vega, Ayudante General. Bajo el No. 17, define la Guerra de Contrainsurgencia así: "La Guerra de contrainsurgencia, llamada también contra-revolucionaria o anti-subversiva, es aquella que lleva a cabo el gobierno apoyado por una gran porción de la población civil de un país, empleando acciones de tipo político, económico, psicológico, sociológico, militar y paramilitar contra las fuerzas insurgentes para prevenir o eliminar el proceso revolucionario y garantizar que no vuelva a presentarse" (pg. 26). En el Cap. VII, al referirse a la organización y distribución de fuerzas en combate, bajo el No. 83,b,2, se lee: "Los principales apoyos de combate en contraguerrilla son los siguientes: Artillería, Ingenieros, Inteligencia, Grupos de Guerra Sicológica, Transmisiones, Fuerza Aérea, Fuerza Naval, Policía Nacional y Juntas de Autodefensa " (pg. 160). En el Cap. X, dedicado a la acción sobre la población civil, bajo el No. 183 se lee:"OBJETIVOS DE LAS OPERACIONES DE ORGANIZACIÓN DE LA POBLACION CIVIL- (a) Organizar en forma militar a la población civil, para que se proteja contra la acción de las guerrillas y apoye la ejecución de operaciones de combate" (pg.322).

CONTINUARA...