miércoles, 20 de octubre de 2010

Republica Dominicana: Se lavo en Los Haitises la justicia la cara


Colaboracion: Compañera Albania Camacho...

A propósito de lo está ocurriendo en el Tribunal de lo Contencioso y Administrativo que está apoderado de un Recurso de Amparo en el que se reclama que el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales haga respetar la Ley 64-2000 y obligue a Barrick Gold a cumplir las exigencias para poder recibir una Licencia Ambiental , transcribo el poema Se lavó en Los Haitises la justicia la cara, escrito en ocasión de la histórica sentencia de este tribunal con relación a la Cementera que se pretendía instalar en perjuicio de las aguas y los ecosistemas asociados y de toda la población dominicana.

Se lavo en Los Haitises la justicia la cara
Luis Carvajal

Se pobló la mañana de abriles y noviembres
y la toga canto con su voz olvidada.
Se derramó en las calles, se desbordó en las plazas
y la verdad sabida, fue también sentenciada.

No habitaba en la espera la esperanza fallada.
Acostumbrado el mazo a golpear en las ansias
sorprendió que lloviera desde el cielo agua clara.

Sentada en nuevas brisas, ondea la esperanza.
Los rostros juveniles construyen nueva patria.
Los callos, las heridas, la memoria, las canas
Se siembran en las almas que hoy vigilan las aguas.


Alas nuevas navegan hacia un nuevo mañana.
En Gonzalo yo he visto renacer la esperanza
La unidad y el abrazo de machete y guitarra
Del sudor y los libros
Del rubor y las canas
De la tersura urbana de rostros juveniles
Y las pieles curtidas al fragor de la caña.

Acostumbrado el mazo a golpear en las ansias
Se lavo en Los Haitises la justicia la cara

En este grito simple
Porque siempre haya patria
Lavaremos las togas con el agua sagrada
Y desde Los Haitises rociaremos las Salas,
las Cortes, las Audiencias y la historia pesada
que han cargado en sus hombros
los del surco y la azada.

Poblemos las mañanas de abriles y noviembres
Hasta que nunca el mazo se descargue en las ansias
Derramemos las calles, desbordemos las plazas
Y la verdad del pueblo, será la sentenciada.


Por: Luis Carvajal